
El borracho de la esquina
El borracho de la esquina
me amenazó con su cuchillo,
sólo por andar sobrio
este sábado por la mañana.
El borracho de la esquina
con su ropa mojada
y su botella en la mano
se refriega el rostro
para espantar las nubes alcohólicas
de sus ojos quebrantados.
Y cantó una canción como un bolero
con su voz gastada y enredada
y se quedó mirando la calle
como si esta fuese un río.
El borracho de la esquina
finalmente me clavó su cuchillo
me hizo un tajo
donde salen palabras,
ahora hablo
con su voz desde la esquina.
Adán
y en ésta,
mi primera declaración,
les confieso
que Eva está llena de manzanas,
que sus ojos son de manzana
su boca es de manzana
sus caderas fértiles son de manzana,
su aroma
sus piernas
cintura
senos
su recuerdo es de manzana.
Y a pesar de todo,
del enfado de Dios
y el menosprecio de los ángeles,
no me arrepiento
de morder en ella
día o noche
los frutos del árbol prohibido.
Pantis color Champán nº dos
Las niña de la población Agüita
compran pantis donde “El princesa”,
pantis color champán nº dos
le quedan ajustadas a sus piernas de porcelana
riman con su falda y el escote de su polera.
En la tarde viene su pololo,
con corbata del liceo
el pelo mojado y la camisa afuera.
Se van a caminar por el cerro
buscando
algo parecido a una cama.
Uno se baja el pantalón plomo
la otra le ayuda subiendo la falda
se rajan las pantis entre las espinas
tan desesperados
tan enrredados a las matas,
matas que matan toda la pobreza por un rato.
Y a la niña no le importará su vientre hinchado
que crecerá después de un par de meses
ya está grande, sabrá criar al cabro chico,
piensa,
siempre fue así en la población Agüita,
piensa
abundancia de fertilidad
y tallarines con huevo
piensa
sábanas blancas hechas de sacos de harina
los diecisiete comenzando
y vendiendo papas fritas.
Perros y gatos y borrachos
en las esquinas,
y en el negocio una repisa llena
de pantis color Champán número dos
hechas a la medida de unas piernas de porcelana
rajadas siempre con las mismas espinas.
Arena agotada
Va tu cintura afilada por la olas
y es el mar el que te mueve
o te mueves como el mar, yo no sé.
Vas y te ríes
te mojas en la espuma y yo no sé
tanto horizonte que tienes, no sé.
Tu piel lamida por el sol
tus senos salados por el mar
Y te ríes y te ríes.
Luego desamarras tu pelo
fragancia de algas me dejas, yo no sé.
Tu ombligo de arrecife quizás
y me golpeo en tus caderas de roca
reviento en tu piel y me recojo
voy a ti lleno de caricias, lleno de peces,
me dices que nos bañemos juntos
arrimo a mi tus hombros quemados
y me conduces y te conduzco, no sé.
y destrenzas muslos y piernas
y vienes y vas como el mar
dejas tus senos subir y bajar
y tu lengua es pez en mi boca,
desde lo profundo se escucha un silencio venir
en quejidos apretados, yo no sé.
Y como ciegos buscamos la muerte
buscamos la oscuridad
y ya no sabemos que somos
si cuerpo o mar si silencio o eternidad, yo no sé.
pero en el abrazo que muere en la completa desnudez
en la completa sencillez de la piel
nos limpiamos todo el tiempo
todo los ojos y la voz
y en la fugacidad somos mas grandes
llenos de mar, llenos de sal
y como arena agotada nos dejamos morir
por el puro gusto de volver a nacer.
Esa muñeca de la infancia
Esa muñeca de la infancia
tan calva y sin un ojo
coja y sin ropa,
esa muñeca de la infancia
con el cuerpo rayado por un lápiz azul,
con una cabeza que a veces se sale
que toma onces de barro
con muñecas parecidas a ella
soñando siempre con un pasar mejor.
Nunca pudo ganarle a Barbie
en el concurso de belleza,
tampoco pudo besar a Ken
nunca salió en la televisión.
Esa muñeca de la infancia
sin embargo en el recuerdo de una niña creció,
dicen que se enamoró
de un peluche alcohólico,
responsable eso sí,
que tuvieron una muñequita chica
que se junta con otra muñequita vecina
a jugar por las tardes a la realidad.


1 comentario:
Me llamo la atención Arena Agotada es super distinto a los demás.
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